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Patricio Lanfranco Entrevista

Algunas semanas despues del terremoto del 27 Febrero, Patricio Lanfranco fue entrevistado por Abi Wright, Directora de los Premios duPont-Columbia.

1. ¿Una réplica de 6.9 grados impactó nuevamente a Chile (Marzo 15) y todo el país sufrió un apagón. ¿Cómo está la situación donde está Ud.?

PL: Tengo un pequeño refugio en la Cordillera de los Andes a unos 500 Km. del epicentro del terremoto del 27 de Febrero, en un lugar llamado Tinquilco, en el Parque Nacional Huerquehue, 900 Km. al sur de Santiago.(www.tinquilco.cl) El pueblo más cercano es Pucón, a unos 40 Km. Una suerte de pueblo veraniego en la región de los Lagos. He construido este refugio por 20 años procurando tener un alto grado de auto-sustentabilidad, y por esa razón fuimos muy privilegiados de tener nuestro propio sistema de electricidad generada por agua, que aunque limitado, nos ayudó muchísimo en la emergencia. Tenemos también un invernadero con el cual nos abastecemos de verduras frescas, y muchísima agua cristalina de los esteros y ríos de la cordillera. Gracias a esto no tuvimos grandes problemas, a diferencia del resto del país.

2. ¿Dónde estaba cuando ocurrió el terremoto? Por favor cuéntanos que pasó.

Esa noche había tenido una cena hasta muy tarde con algunos de mis invitados en el Refugio, y luego me fui hasta nuestra cabaña familiar distante unos 200 metros de el refugio, en el medio del bosque. Ese día mi esposa había viajado a Pucón y trajo los diarios. Yo estaba leyendo ávidamente, pues hacía varios días que no contábamos con noticias. En el medio del silencio de bosque, un extraño y profundo ruido comenzó, seguido de movimientos moderados de la cabaña. Como buen Chileno ( éste es mi cuarto gran terremoto – antes en 1960, 1971 y 1985) Me puse inmediatamente en alerta, pero sin mayor preocupación. Después de unos 30 segundos, el movimiento tendió a disminuir, pero seguidamente una ola más violenta comenzó y algunas cosas empezaron a caer de las murallas de la cabaña de Madera. El sonido creció a un rugido. Me fui al pie de la escalera llamando a mi esposa, quién estaba durmiendo en el segundo piso . La vi al final de la escalera, moviéndose frenéticamente junto con la cabaña, la que a su vez danzaba con la tierra. Nos miramos fijamente el uno al otro, calmados pero asustados también. Las luces se apagaron, y el movimiento se hizo muchísimo más fuerte y nos gritábamos el uno al otro para que no nos moviéramos de donde estábamos. Poco a poco, la cabaña comenzó a estabilizarse y estábamos aliviados de ambos estábamos bien. Por nuestra experiencia, sabíamos que había sido un terremoto y supusimos que el epicentro debía de haber sido hacia la costa, en un radio de unos 300-400 Km. Pensamos en nuestros tres hijos en Santiago y tratamos de llamar por teléfono, pero las líneas celulares no funcionaban. En los minutos siguientes logré comunicarme con el Refugio vía radio (walkie -talkie) y supimos que estaban bien, así como también de algunos vecinos que logré contactar en la frecuencia. Me fui al refugio, en medio de la oscuridad total del bosque. El silencio impresionaba: ya la habituales ranas no cantaban, no había pájaros nocturnos, no se escuchaba ni el simple rozar de las hojas del los árboles. Solamente el río, sin un cambio aparente en sus aguas. Conecté la turbina de nuestro modesto sistema hidroeléctrico, que no estábamos ocupando porque en el verano el caudal de las aguas no es suficiente para generar la energía que se requiere. Al mismo tiempo, pedí por walkie-talkie que se desenchufaran todos los refrigeradores y otros electrodomésticos. Tendríamos energía sólo para iluminación, muy racionada. Las luces volvieron, tenues, pero lo suficiente para ver y sentirse más seguros. Todos estaban bien, algo asustados. Algunos de mis alojados en el refugio –los extranjeros, estaban más curiosos que asustados. Encendimos la radio. Nada. Después de un rato logramos captar una estación argentina en la frecuencia de onda corta y supimos que ellos también habían sentido el movimiento. Malas noticias. Luego captamos una estación chilena que comentó que el terremoto se había sentido hasta Antofagasta, 3000 kms al norte de Santiago! Quedamos devastados, porque eso significaba que había sido una gran catástrofe.

Dos horas después recibimos la llamada de nuestro hijo menor. Pudimos hablar por solo un minute, pero fue suficiente para saber que todos nuestros hijos y nieto estaban bien y seguros, y que el terremoto en Santiago había sido extremadamente fuerte.

La tierra se remeció toda la noche. Con ansiedad esperamos que aclarara, sufriendo en silencio, aliviados que nuestros hijos y nieto estaban bien.

3. ¿Cuál fue el impacto político de éste terremoto?  ¿Ha tenido un efecto en los medios y su cobertura del terremoto?

PL: Tal vez como en todo desastre de esta naturaleza, te muestra lo mejor y lo peor de la sociedad. Uno puede observar que la primera reacción (en un país que se supone acostumbrado y preparado para los terremotos) fue la solidaridad entre y con las víctimas. Miles de personas a lo largo de 1500 Km dormían en las calles, en los ceros, en las plazas temiendo que sus casas se derrumbaran con las réplicas y temblores. Sin embargo, algunos quisieron aprovecharse de la situación y comenzaron a robar en casas y tiendas. Un ingeniero fue condenado a la cárcel esta semana por robar televisores y electrodomésticos!. Nunca antes esto había pasado en Chile, y es muy triste. Los políticos no sabían qué hacer. El país estuvo sin ningún tipo de comunicaciones, sin teléfonos, sin radiocomunicaciones, sin comunicaciones satelitales. Docenas de pueblos, especialmente costeros, fueron destruidos y nadie pudo saber de ellos en 20 horas! La prensa no informó sobre qué hacer, cual debería ser la conducta de las personas. Enfatizaron en la destrucción, los robos y saqueos, y ayudaron a crear una imagen de caos y falta de liderazgo que terminó por estimular aún más los robos y el caos. El sistema fracasó totalmente, mostrándonos cuán estúpidos hemos sido en privatizar los servicios básicos: el agua, la electricidad las telecomunicaciones, la prensa. Claramente ellos no estaban preparados para la emergencia. Los esfuerzos sistemáticos para maximizar utilidades de las empresas privadas en todos estos años, afectaron seriamente la seguridad del país y la población. Por supuesto, la prensa habla muy poco de esto.

4. ¿Se sorprendió cuando la Presidenta Bachelet estaba dudando de enviar tropas a la calle? ¿Cuál hubiera sido su reacción?

Por supuesto que me sorprendió. Las fuerzas armadas siempre han jugado un rol importante cuando enfrentamos este tipo de desastres en el pasado. Las fuerzas armadas en Chile no solo están preparadas para la Guerra, sino para ayudar de manera decisiva en este tipo de emergencias. Ellos tienen tropas (léase brazos), una estructura de mando, y recursos tales como maquinaria pesada, hospitales de campaña, puentes mecanos, camiones para el transporte de agua y comida, y otros recursos muy útiles como comunicaciones, mapas, carpas, etc., que podría haber ayudado muchísimo desde un comienzo. La presidenta perdió una gran oportunidad de haber sido vista no sólo como una persona preocupada por la situación y las víctimas, sino también como la persona a cargo de disponer todos los recursos del Estado para ayudar a la gente. No estoy de acuerdo con los que dijeron que las tropas en la calle habrían mostrado una debilidad política, sino por el contrario el país entero habría entendido muy claramente que ésta fue una tragedia y emergencia nacional que necesitaba de todos aquellos que no habían sido víctimas, para ayudar. Especialmente de sus servidores públicos- que es lo que son las fuerzas armadas.

5. ¿ En qué está el Juez Guzmán últimamente?

PL: El Juez Guzmán está representando ciertos casos relacionados con derechos humanos del pueblo Mapuche y otros. Está también trabajando en formar una organización que pueda promover más ampliamente la defensa de los derechos sociales, económicos y culturales de las minorías que están sufriendo la discriminación en Chile. Este año el viajará a Colombia para enseñar en talleres de derechos Humanos; y a México para formar parte de una comisión que investiga los despidos masivos de trabajadores. El 16 de Mayo recibirá en Pensilvania, EEUU, un “Honorary Degree” (pato: it’s a doctorate – un doctorado honrado??) otorgado por Haverford College.

6. ¿En qué está Ud. trabajando ahora?     

Después de “El Juez y El General” quise tomar un descanso y pensar sobre el tema para un nuevo documental. Claramente este terremoto --y lo que estamos viviendo -- ha cambiado todo lo que había pensado.

Creo que el nuevo tema será relacionado con esta experiencia, probablemente acerca de los nuevos “negocios” que están surgiendo para algunos, sacando ventaja de la “oportunidad” que el terremoto ha presentado.

7. ¿ En su discurso de aceptación del DuPont Awards, pidió a la audiencia mantener un ojo sobre Chile. ¿ Qué deberíamos estar mirando en Chile en los próximos meses?

PL: La transparencia. Las nuevas autoridades están designando líderes empresariales en posiciones públicas claves, lo que desde mi punto de vista cruza la línea de la ética. Se pueden observar los conflictos de interés. Por ejemplo, algunos dueños de compañías inmobiliarias, fueron designados intendentes regionales (algo así como gobernadores regionales) que son los que están a cargo de la re-construcción después del terremoto. Ex ejecutivos de compañías concesionarias que construyeron carreteras, hospitales y cárceles son designados en el Ministerio de Obras Públicas. El presidente mismo, finalmente vendió sus acciones de las aerolíneas Lan hace unos pocos días atrás en una manera que le ahorró millones de dólares, en el mismo momento que el Estado de Chile necesita de todo el dinero posible para ayudar a las víctimas. Hace tan sólo 3 días atrás, tres compañías fueron seleccionadas para proveer todos los materiales para la reconstrucción del país, un negocio de 8 billones de pesos. Dos de esas compañías tienen estrechos lazos con dos de los ministros recientemente designados.

El anterior terremoto ocurrido en 1985 bajo la dictadura de Pinochet, fue la excusas para deshacerse de algunas compañías que pertenecían al Estado, porque la “re-construcción nacional necesitaba dinero fresco”. Ahora, diferentes líderes empresariales están diciendo que “nuevos impuestos sobre las compañías no es la manera adecuada de obtener recursos frescos para la reconstrucción, porque afecta la inversión futura. Por el contrario, el Estado debería vender los activos que le quedan”. Por supuesto, por muy poco dinero.